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En la ruta que lleva a Abomey, se puede
hacer un alto en el camino y parar en Lokossa.
Lo más atractivo de la ciudad es el mercado,
que se instala cada cinco días y que está lleno de vitalidad
y colorido.
Desde Lokossa se puede acceder al Lago
Ahémé, un lugar maravilloso. Se puede pasar la noche en
Bopa y Possotomé, localidades que se encuentran fuera del
mundanal ruido y son un destino perfecto para disfrutar
del verdadero ambiente tropical africano.
Para acercarse al mundo del vudú, hay
que visitar el Templo Fetiche, en Bopa. También se aconseja
viajar a las FuentesTermales de Possotomé y recorrer los
encantadores pueblos de pescadores que se encuentran en
la zona.
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